
“Hey, se te ha caído esto”, dijiste, y le alcanzaste la caja de puros.
Te arrebató la caja de la mano como si fuera su diario supersecreto y empezó a alejarse, pero entonces se volvió y miró hacia ti.
“¿Quieres ver un truco?”
Asentiste.
Rebuscó en la caja y te dio esto…
